“Si me pierdo, me encuentro en lo que amo”

A veces, la vida nos encierra en jaulas invisibles que construimos nosotros mismos. 

En medio de esa sensación de estar perdidos, podemos encontrar un refugio y un mapa en las cosas que amamos. 

Esta es mi historia de búsqueda, miedo y esperanza, de cómo poco a poco voy caminando hacia mí misma.

“Si te pierdes, búscate en las cosas que amas.”


Y entonces pensé:

Quiero encontrarme.

¿Cómo me busco cuando lo que me hace sentir viva está lejos, en pausa o parece inalcanzable?

Entonces, cierro los ojos y me aferro a lo que me hace feliz.


Lo puedo sentir tan cerca: acostarme en la cama con mi mamá, solo estar ahí, en silencio, abrazada por su presencia y ese calor que huele a hogar.

Jugar PlayStation con mis hermanos, reír, gritar, ser parte de algo tan simple y tan valioso.
Como cuando las preocupaciones aún no sabían mi nombre.

Mirar televisión con mi papá, sin sentir que el tiempo se escapa, sin hablar mucho, solo estar. 

Quisiera alzar a mis gatos, olerlos, besarlos, cuidarlos, porque ese amor que les tengo también es un reflejo del amor que necesito darme.

También me gustaría cuidar más de mí.
Ir al gimnasio, hacerme limpiezas faciales, pintarme el cabello, pintarme las uñas.
Poder ordenar sin culpa, esas pequeñas cosas que me gustan por internet.
Quejarme menos. Disfrutar más.
Vivir sin miedo a los obstáculos que yo misma puse en el camino.

Porque también ahí, en esas pequeñas elecciones me voy encontrando.

Hoy me doy cuenta de que no me siento libre. Me siento atrapada en una jaula.
Y lo más duro…es que yo misma cerré esa puerta.

No sé cómo abrirla.
Y, lo más honesto o lo más extraño es que…A veces me da miedo salir.

Porque la parte nueva de mí, la que nació ahí adentro, ya no sabe quién es… si se le permite ser libre.

Pero hoy escribo.
Hoy lloro.
Y hoy reconozco que, aunque no puedo tocar las cosas que amo, puedo recordarlas.
Y en esos recuerdos, aunque duelan, hay un mapa. 

Un pedazo de mí que sigue ahí.

Este es mi primer paso para buscarme.
Quizás no me encuentre de golpe, pero al menos hoy, estoy caminando hacia mí.