A veces solo fingimos estar bien, pero por dentro estamos rotos, con un sinfín de emociones que evitamos sentir…
Y un día, todo explota.
Te daña, te hunde, y muchas veces no sabés cómo salir. Solo te preguntás: ¿qué voy a hacer con mi vida?
Solo queda acudir a Dios.
Porque a veces, simplemente me pregunto:
¿a dónde va uno cuando le duele el alma?
Deja un comentario